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Reflexiones sobre Redes Sociales Redes sociales y democratización de la cultura; ¿ estamos renunciando a la calidad? Veamos en éste artículo una opinión personal desde PYMW sobre las redes sociales, la actualidad que conceptual y de contenidos que nos ofrecen y la calidad de información que podemos obtener a partir de ellas Redes sociales y democratización de la cultura ¿Estamos renunciando a la calidad? | 
| | La interacción social, el intercambio dinámico y directo de información y la existencia como plataformas abiertas donde todo cabe en una práctica pseudo-democrática, colocan a las redes sociales en dos puntos de juicio equidistantes y negados entre sí por naturaleza, desde el prisma de la utilidad intelectual. Si por una parte podemos asegurar que suponen nuevos espacios de colaboración donde cada usuario-individuo tiene las mismas oportunidades de difundir ideas, trabajos, datos, o cualquier otro contenido de carácter creativo o personal, también podemos decir que esto conduce inevitablemente a una falta de criterio selectivo sobre la información que se cruza. La lógica y valorable libertad de estas plataformas sociales para hacerse un espacio virtual propio, donde lo importante es la cantidad y no la calidad de la trasmisión de datos, está dando paso a una cultura de aficionados, en la que todos estamos inmersos. Redes generalistas o especializadas se abren a una difusión global en mayor o menor grado, en cualquier caso con posibilidades muy amplias. La información que circula a través de éste sistema de producción y extensión de contenidos tan libre, depende en exclusiva de la responsabilidad de cada usuario; artículos, información, música, proyectos, datos, referencias y todo. | aquello que se quiera comunicar, se hace y se divulga de inmediato a millones de personas sin que exista un “control de calidad” mínimo que lo valore sino ya como bueno, al menos como cierto. Esto conduce a una afirmación ya establecida; el amateur y el profesional especializado conviven en un mundo, el virtual ofrecido por las redes sociales, carente de juicio para discernir entre ambos. Las aportaciones intelectuales de uno y otro se van a valorar no por su contenido, en la gran mayoría de las ocasiones, sino por la popularidad que adquieran o por su habilidad para distribuir dicho contenido de manera más efectiva. Esta democratización arbitraria de los contenidos en la Red, propiciada principalmente por las Redes Sociales, desestablece todo tipo de categorías en cuanto a la estamentación de la cultura se refiere. No hay ni expertos ni aficionados, ni aprendices ni maestros, ni juicios ni valoraciones que puedan quedar definidos para poner en orden el volumen de información que circula todos los días, cada segundo, de parte a parte del mundo. Hasta el momento, esta faceta tan necesaria en el pensamiento intelectual de una sociedad se continúa definiendo fuera de la dinámica de la Web 2.0, es su tradicional establecimiento de las cosas. Pero ¿hasta cuando? Mantenerse al margen del mercado virtual de ideas, queda cada vez más relegado a puristas, nostálgicos o mentes obtusas indispuestas a las nuevas tecnologías, y todas y cada una de las parcelas intelectuales de las que disponemos están sucumbiendo a él. ¿Se encontrará el control o sistema de valoración necesario para que la gestión cultural de nuestras sociedades no se convierta en un “mercadillo de ideas”? PublicidadyMarketingWeb.com | | |  www.PublicidadyMarketingWeb.com Noticias de Publicidad, Marketing y Publicidad Below The Line
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