Pagos a 90 días, pagarés y avales bancarios


      

Todo el que trabaje en el sector del Marketing y la Publicidad, e imagino que también en cualquier otro tipo de empresa, conocerá perfectamente las formas más usuales de cobro cuando se trata de importes medios en adelante.

 

¿Podemos mantenerlos todas las empresas en épocas de crisis? ¿Me mirarán mal?

 


Todo el que trabaje en el sector del Marketing y la Publicidad conocerá perfectamente las formas más usuales de cobro cuando se trata de importes medios en adelante que, por lo general siempre han sido a 60 días fecha factura por transferencia; lo que nos permite como empresa pagar a un posible proveedor de servicios complementarios a 90 días. En otros casos estamos hablando de cobrar a 90 para pagar a 90; y de todo habrá claro. Para los importes pequeños, depende de la especialidad concreta de la empresa suelen abonarse por anticipado, como en el caso de campañas de marketing directo y anuncios en diarios, y otros suelen seguirse utilizando pagos aplazados a vencimiento dependiendo de la confianza y tiempo que lleve trabajando la empresa y su cliente.
 

Pero ¿La situación de crisis debe hacerse modificar los sistemas de cobro y pago de servicios publicitarios? Complicado; pero en muchos casos necesario.¿A qué me refiero exactamente?

 

Cada día vemos empresas que cierran, oímos hablar de noticias de empresas en situaciones complicadas, eres y demás. Es el “pan nuestro de cada día”. Sin catastrofismos ni paranoias. Es lo que hay, es lo que nos toca vivir y ser poco precavido puede llevarnos de la noche al día a tener que bajar la persiana o chapar la empresa, como diríamos coloquialmente; aunque hayamos trabajado perfectamente bien y seamos muy buenos vendedores y pagadores; todo por un impago.
 
Y es que ya no hablamos solo de empresas de servicios de publicidad, sino de cualquier empresa, al cual su cliente o el cliente de su cliente le puede dejar un impago, o incluso un retraso de pago, y ello motivar que la empresa entre en complicaciones o como decía anteriormente tenga que cerrar. Todo por culpa de otro/s, por la confianza y por no haber amarrado bien un pago. Además que no estamos hablando solo de un pago pactado a realizarse a tantos días mediante transferencia, “con una mano delante y otra detrás como se dice”, sino que ahora ya están habiendo serios problemas con pagos antes tan seguros o bien vistos por cualquier empresa como los pagarés. Nada, papel mojado si no está avalado por el banco.

Por ello comentar y recordar que es muy importante amarrar bien los pagos y, muy importante también, no desconfiemos ni miremos mal a nuestros proveedores si cada vez más nos piden pagos por adelantado, totales o parciales, o incluso algún documento que antaño jamás nos hubieran planteado. Ya no es que se trate de confianza; sino del pan de muchas familias. Recordemos que muchas empresas han cerrado por no haber cobrado, no por no haber vendido. Cada cual que saque su conclusión.