Las redes sociales surgen como nuevas herramientas o espacios de comunicación entre personas. Dentro de esa comunicación entre personas se habla (y mucho) de productos de consumo, de servicios que prestan las empresas, de acciones de las marcas,?
Las redes sociales surgen como nuevas herramientas o espacios de comunicación entre personas. Dentro de esa comunicación entre personas se habla (y mucho) de productos de consumo, de servicios que prestan las empresas, de acciones de las marcas,… Pero no sólo de grandes empresas, también compartimos si nos ha gustado un restaurante, si tiene buenas vistas un hotel o si nos ha estafado una inmobiliaria.
Lo que está claro es que la publicidad más eficaz es que alguien conocido te haga una recomendación y la segunda más eficaz que otros usuarios, aunque no sean conocidos, te expliquen sus experiencias con un producto, marca o servicio. Nos fiamos más de otros usuarios que de lo que nos digan las marcas. La Reputación online pasa a ser un activo muy importante para las compañías.
A medida que se han ido popularizando y haciéndose las páginas más visitadas en Internet, por encima de los buscadores, las empresas han querido formar parte y estar en ese espacio de comunicación para hacer llegar sus mensajes (y así vender más, fin último de toda empresa).
Ha surgido un nuevo paradigma en las estrategias de social media marketing que muchas empresas todavía no están entendiendo. Los mercados se han convertido en conversaciones.
Los usuarios no se hacen seguidores de una marca sólo para que ésta lance mensajes publicitarios. Los consumidores, buscan en las empresas que sean transparentes, aporten contenidos relevantes, que escuchen sus necesidades y den respuesta a sus dudas o inquietudes.
Para los consumidores el objetivo debería ser que las empresas ofrezcan una cara humana y que no conviertan les redes sociales en un centro de negocio. Las empresas deben tener como objetivo el hacer llegar sus mensajes, generar ruido incentivando el boca a boca entre los usuarios, hacer que éstos se sientan vinculados con las marcas, tener una mayor relación con los consumidores, dar respuesta a los problemas que puedan surgir con la atención al cliente, en definitiva, crear un diálogo (eso implica bidireccionalidad) entre marcas y seguidores.