1 - Deja que los usuarios hablen por ti. Un usuario estándar de Internet siempre va a hacer más caso a la recomendación de un usuario que a la de la marca corporativa. Destina parte del presupuesto a ésto e investiga conceptos como 'Word of Mouth'. 2 - Si tu producto no merece la pena, no va a funcionar. Párate, antes de lanzar en Internet, y plantéate claramente qué vas a ofertar y por qué alguien debería comprarlo. Éste consejo no es estrictamente de Internet, pero sí quiero destacarlo porque Internet es un medio especialmente agresivo con políticas de precios, oferta/demanda, etc. Probablemente alguien ofrezca tu producto de una manera mejor a un clic de distancia, busca la diferencia competencial, hazlo fácil. 3 - Nunca va a sobrar humildad en los mensajes. Si hay un error común en las empresas que aterrizan en Internet es la de presuponer que lo que van a hacer les encantará a los internautas; hasta que se dan con la realidad bruscamente, claro. Si tienes la oportunidad vete poco a poco, analiza tu público objetivo y acostúmbrate a las críticas en la red. Nunca criticar directamente ha sido tan sencillo. 4 - Contrata a alguien que sepa. Evidentemente, puedes pagar 500 euros mensuales y poner a tu sobrino a manejar tu estrategia en Internet. ¿Lo pondrías también a hacer tus spots en TV o a llevar la contabilidad? ¿Entonces por qué lo haces en Internet? Internet crece día a día y cada vez cobra más importancia, sé consciente de ello y contrata a alguien que sepa. Y si no tienes demasiada idea investiga sobre alguna agencia especializada en redes sociales, sus trabajos pasados siempre serán su mejor carta de presentación. 5 -Si no estás cómodo, ten cuidado. Hay algo aún peor que no estar en Internet, y es el estar "porque hay que estar". Si no tienes claro si tu empresa debe estar o no en Internet no lo hagas, porque probablemente sea una catástrofe. No todas las empresas necesitan la misma presencia en Internet, así que prueba a leer algún libro, asistir a alguna charla y primero convéncete a ti mismo de que tu empresa debe estar en Internet antes de lanzarte a la piscina sin ver si está llena de agua. |